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quarta-feira, 6 de agosto de 2014

O labirinto do ceticismo

 

CARTA AOS CORRELIGIONÁRIOS ATIVISTAS SOCIAIS
Alex Conceição*

"Que país é esse?"

“... é por isso que o país tá uma merda..."

"Vamos lutar pelo nosso Brasil!"

"Lutando talvez tenhamos um Brasil melhor...”.

Caros correligionários! Não posso dizer hoje que me incomodo com os problemas do Brasil. Muito menos posso dizer que invejo as condições sociais dos países de primeiro mundo. Não acredito na ascensão do Brasil como solução de problema algum. Eliminar a corrupção, melhorar a política partidária, melhorar a educação, a saúde, a “segurança” no Brasil é tudo conversa fiada. Sinto muito senhores, mas não vejo fronteiras separando as mazelas palestinas, haitianas, indianas, brasileiras ou mesmo estadunidenses; pelo contrário, vejo a globalização da fome, que sucede às guerras infindáveis num mundo de concorrências; vejo fronteiras, que nos impedem de ver os mazelados do outro lado como semelhantes a nós.

Queremos o bem dos brasileiros com um fervor altruísta tão sério, mas nos esquecemos de que antes de sermos brasileiros somos humanos; antes das bandeiras, dos hinos, das cores e das fronteiras, vem o sangue que não segue qualquer distinção patriótica; antes da falácia nacionalista vem a necessidade de comer, que é sentida de um extremo ao outro e em qualquer etnia. Acredito que o problema desta divergência com aqueles crentes naquilo que eu nego é fruto da força do opressor. Este se utiliza muito bem da contradição para nos tornar reféns; somos adoradores de bandeiras enquanto o inimigo é adorador do lucro; e digo-lhes senhores, este último não está atrelado a um só pigmento da coloração de qualquer bandeira. O lucro passa por cima dos nacionalismos os utilizando como curral para nós explorados. Lutamos por uma causa que não é nossa quando nos atrelamos à lógica patriótica.

Quando pedimos melhorias para o nosso país estamos, na verdade, louvando a lógica de precarização da vida em outro ponto do mundo (para não dizer de lugares aqui, que são distantes de vocês e de mim); estamos deixando de lado todo o altruísmo para dar vazão a um egoísmo – burro, pois que defendemos a causa do explorador – integrante da lógica capitalista. No mundo em que vivemos, querer ser do primeiro mundo é querer que os “capitalistas nacionais” (o termo é até contraditório) tomem parte maior do mundo.

Entristeço-me quando vejo e escuto espíritos rebeldes (quiçá anárquicos) defensores, pelo menos de uma das partes essenciais, de um sistema estruturado sobre corpos extenuados e com a falsa perspectiva de redenção... Senhores! Proponho aqui a semente da reflexão... Não. Para além! Proponho a reflexão crítica de uma situação que vemos ano após ano nos arrastar para o labirinto do ceticismo. Proponho a água para os olhos anuviados por uma porção de símbolos nacionais que nos impedem de entender o mundo visto do espaço ou de um livro de economia contemporânea...

*Artista e historiador.

terça-feira, 5 de agosto de 2014

Palestina: a extinção de um povo, numa só imagem


Manda bala, de Jason Kohn (2007)

O Brasil sede da Copa Mundial de futebol deste ano, também visto como sede de grandes problemas sociais e má distribuição da riqueza. Neste documentário é abordado o problema da segurança e da corrupção no país desde a perspectiva de diversos personagens (um político corrupto, um granjeiro de rãs, um sequestrador, seu chefe e uma vítima).
 
Para assistir à película, clicar AQUI.

China superará a EUA em 2014

Título original: Confirman que China superará a USA en 2014

Talvez isto explique a necessidade de Estados Unidos empreenderem a carnificina mundial: dinamizar a sua indústria bélica. (Almoço das Horas).

Publicado el 8/04/14

De acuerdo a un reporte publicado por Euromonitor International titulado, “China sobrepasa a USA como la economía más grande del mundo: el impacto en industrias y consumidores a nivel global”, el evento ocurrirá en 2014, tal como lo había aseverado el FMI, más allá del debate intenso en el organismo multilateral acerca de cuál es el significado correcto de la noticia.

Euromonitor destaca también que China y USA mantienen tendencias divergentes, que hacen a su identidad socioeconómica.

Todos los aspectos, incluyendo los estándares de vida, patrones de consumo, el ambiente de negocios, la productividad, los mercados de retail y viaje difieren en China y USA.

Existen similitudes en la desigualdad de ingresos, un problema en ambos países y ambos son líderes en el desarrollo de tecnologías de energía renovable, manufactura y en un tema menos favorable, la contaminación.

Euromonitor International identificó las fortalezas y debilidades clave de las dos superpotencias a lo largo de una amplia gama de sectores industriales y en términos de economía, demografía, tendencias de consumo y ambiente de negocios.

Son los 2 mercados de manufactura más grandes del mundo, y  lideran en consume energético y en contaminación a nivel global, pero en 2010 China superó a USA como el principal consumidor de energía.

Se espera que China sobrepase a USA en 2014 en términos de viajes internacionales y que para 2017 le quite el lugar N°1 a Alemania, resultando la mayor fuente de salidas internacionales, con 105 millones de viajes anuales.

Sin embargo, para 2018, el gasto per cápita en belleza en USA se espera que aumente a US$240, aproximadamente 5 veces más que el gasto proyectado para China en ese año, de US$50. El escaso éxito de las empresas locales de belleza y cuidado personal en China, ha llevado a que marcas como Garnier y Revlon hayan retirado sus operaciones del país.

En 2002, China sobrepasó a USA convirtiéndose en el principal mercado de cerveza en términos de volumen de ventas. Sin embargo, China aún tiene camino por recorrer antes de proclamarse como el mercado más grande de cerveza en términos de valor.

segunda-feira, 4 de agosto de 2014

A ilusão do progresso

Voltando à frase Jorge Basadre (1968) "a falsa prosperidade", que por mais tempo, embora no Peru as coisas mudam, mas nunca parecem mudar, enfrentamos o que é talvez o mais poderoso obstáculo a qualquer mudança profunda: a corrente ilusão de progresso.

Título original: El espejismo de progreso


por Nicolás Lynch

Retomando la frase de Jorge Basadre (1968) “la prosperidad falaz”, dicha para otra época, aunque en el Perú las cosas dan vuelta pero parece que nunca cambian, afrontamos el que es quizás el obstáculo más poderoso para cualquier cambio profundo: el actual espejismo de progreso.

Efectivamente, el país ha producido en las últimas dos décadas una cantidad de riqueza sin parangón en nuestra historia.

El PBI ha crecido entre el 2001 y el 2012 en la cifra récord del 6%; y este mismo PBI se ha multiplicado por cuatro en el período que va de 1994 al 2012 y por dos entre el 2001 y el 2012 (Banco Central de Reserva 2012).

Pero al mismo tiempo esta riqueza está repartida de manera absolutamente desigual.

De acuerdo con el informe del PAPEP-PNUD (2012) el ingreso del 20% de la población más rica es 18.5 veces mayor que el ingreso del 20% más pobre. Esto se va a reflejar en que solo dos de cada diez soles del PBI señalado, entre el 2001 y el 2009 se pagan en remuneraciones a los trabajadores, mientras que más de seis se van a utilidades de los empresarios.

Esta desigualdad en el reparto de la riqueza también se va a reflejar en el tipo de trabajo producido.

En el modelo económico primario exportador, al que se regresa plenamente luego del ajuste neoliberal de 1990, solo un 10.2% de la población tiene trabajo decente, con derechos, para el año 2010 (Gamero 2012), aproximadamente un millón y medio de peruanos, de una PEA de más de 15 millones en un país de casi 30 millones de habitantes. Un resultado pobrísimo frente a la magnitud de la riqueza producida.

Bernardo Kliesberg  frente a otras opiniones que hablan del PBI o del PBI per cápita, señala que el trabajo decente es la cifra macroeconómica más importante porque al generar derechos construye ciudadanía y por lo tanto sociedad. La inmensa riqueza producida, por el tipo de modelo que la ha generado, no ha producido sociedad, integración entre peruanos y finalmente desarrollo para la mayoría.

Algo similar ocurre con la pobreza, quizás si una de las consecuencias más importantes de la desigualdad.

El INEI  (Herrera 2003, INEI 2012) señala una reducción dramática de la pobreza, medida como pobreza monetaria,  en los últimos diez años entre el 2001 y el 2011, que iría del 54.7% al 27.8%, una reducción del 27%,  ¡un verdadero record mundial! , que estaría en relación con la magnitud de la riqueza creada.

Sin embargo, la propia medición de pobreza del INEI, sobre todo a partir de los resultados que se anuncian para el 2007 en adelante, ha sido objeto de un debate nacional que cuestiona la medición de la misma por parte de esa institución.

Esto ha dado lugar a nuevos estudios que incorporan otros criterios, como es el realizado por Enrique Vásquez (2012), que propone una nueva medida de pobreza multidimensional, a partir de medir el acceso a educación, salud y vivienda.

Esto le da a Vásquez un índice de pobreza de 39.9% para el año 2011, 12 puntos mayor al obtenido por el INEI. A la luz de la observación del descontento existente en el Perú y de otros índices, como los relativos a desigualdad y trabajo decente, podemos considerar ésta última medida como más realista.

Ahora bien, este formidable crecimiento que continúa produciendo desigualdad y avanza pero todavía dista de terminar con la pobreza, se ha producido por el tipo de modelo económico en funciones, comúnmente llamado primario exportador, en nuestro caso de minerales.

Se habla de reprimarización porque a partir del ajuste de 1990 se vuelve radicalmente a una economía basada en nuestras ventajas comparativas estáticas, es decir a lo que podemos producir “naturalmente”, como es la extracción de minerales, para insertarnos en la división internacional del trabajo, sin tomar en cuenta lo que podríamos inducir con políticas económicas adecuadas, agregándole valor a las materias primas, en un esquema de ventajas comparativas dinámicas, como lo han realizado, por ejemplo, los países del Asia.

Jürgen Schuldt  (2013) en un trabajo reciente muestra cómo el sector “minería e hidrocarburos”, que es abrumadoramente minería, lidera este tipo de crecimiento con la segunda mayor contribución al PBI del 17.4%, la mayor productividad entre los sectores económicos, el mayor excedente, básicamente utilidades empresariales, con el 54% de las mismas, así como el liderazgo también en las exportaciones con el 63.8%.  No así en lo que a creación de empleo se refiere, que como porcentaje de la Población Económicamente Activa Ocupada (PEAO) se queda en el 1.5%.

Por último, Félix Jiménez (2013) nos señala la naturaleza de la inversión extranjera directa en el Perú, tomada por los neoliberales como el otro gran indicador de progreso económico.
 

Balance negativo



Jiménez señala que entre los años 2003 y 2012 entraron al país 56,751 millones de dólares pero salieron 74,078, por concepto de repatriación de utilidades, con lo que el balance negativo fue de 17,326 millones en contra del país.

Asimismo, que la tasa anual de rentabilidad promedio de esta inversión fue de 25%, 10 puntos por encima de Chile y 20 por encima de México, los socios neoliberales de la Alianza del Pacífico.

El capital extranjero entonces no solo lleva más de lo que trae sino que además genera pingües ganancias.

¿Alguien dijo que había que basar nuestro desarrollo en la inversión extranjera?

¿El desarrollo de quién? Esto es lo que habría que preguntar.
Fonte: Foro-Red Paulo Freire Latinoamericano-Perú

3ª do plural: corporações


Engenheiros do Hawaii

Corrida pra vender cigarro

Cigarro pra vender remédio

Remédio pra curar a tosse

Tossir, cuspir, jogar pra fora

 

Corrida pra vender os carros

Pneu, cerveja e gasolina

Cabeça pra usar boné

E professar a fé de quem patrocina

 

Eles querem te vender

Eles querem te comprar

Querem te matar (de rir)

Querem te fazer chorar

 

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

 

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

 

Corrida contra o relógio

Silicone contra a gravidade

Dedo no gatilho, velocidade

Quem mente antes diz a verdade

 

Satisfação garantida

Obsolescência programada

Eles ganham a corrida

Antes mesmo da largada

 

Eles querem te vender

Eles querem te comprar

Querem te matar (a sede)

Eles querem te sedar

 

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

 

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

 

Vender, comprar, vendar os olhos

Jogar a rede... contra a parede

Querem te deixar com sede

Não querem te deixar pensar

 

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

Quem são eles?

Quem eles pensam que são?

Quem são eles?

domingo, 3 de agosto de 2014

Mafalda e o chamado à paz do Papa Francisco


A sociologia ante a I Grande Guerra: nacionalismo ou ciencia

Fonte da Imagem, clique AQUI.
Título original: La sociología ante la Gran Guerra: ¿nacionalismo o ciencia?

"Los sociólogos dejaron de lado sus teorías, y en lugar de abordar científicamente un fenómeno como la guerra, abrazaron sin miramientos causas patrióticas. El nacionalismo eclipsó a la ciencia, y la construcción de la ideología de guerra sepultó las pretensiones de lograr la objetividad científica y a toda lógica académica".

por Pablo Bonavena*
01 DE AGOSTO DE 2014

La Exposición Internacional de París de 1900, que los franceses postularon como “un símbolo de paz y armonía”, pretendía condensar y ofrecer a la humanidad los extraordinarios avances y lo-gros de la civilización occidental, cuyos beneficios, según sus mentores, se expandían de manera creciente por todo el mundo. Este gran acontecimiento internacional y sus pretensiones eran el correlato de un largo período donde las guerras fueron menguando. En efecto, desde hacía 85 años que en el territorio europeo no había conflictos armados entre las principales potencias. Luego de las guerras napoleónicas Europa vivió el siglo más pacífico desde el imperio romano. (MacMillan, Margaret; 1914. De la paz a la guerra; Turner, España, 2013, capítulo I).

Durante el siglo XIX esta realidad fue acompañada por muchas iniciativas que procuraban consolidar la convivencia pacífica, generando muchas organizaciones que trabajaban para promover la paz, tendencia que se trasladó a la primera década del siglo XX a los Estados Unidos de Norte-américa. En este país entre 1900 y 1914 se crearon 45 nuevas asociaciones por la paz, cifra que denota la potencia de los anhelos pacificadores. Alfred Nobel con su afamado premio, la escritora Bertha Suttner con la fundación de la sociedad austríaca por la paz, el escritor estadounidense John Fiske y su afirmación sobre el triunfo de la civilización industrial sobre la militar, son ejemplos del clima optimista que se vivía en torno a las posibilidades de comenzar a convivir, de una vez por todas, de manera pacífica. (MacMillan, M.; op cit; páginas 358, 359, 360 y 368)

La sociología compartía este diagnóstico y esperanzas. Desde sus primeros pasos en el siglo XIX hizo suya la idea que asocia íntimamente la modernidad con la ausencia guerras y violencia. Dejando al marxismo afuera de sus lindes, las proyecciones de los pioneros de la nueva disciplina hacia el siglo XX fortalecían la posibilidad de construir la “paz perpetua” proyectada por Immanuel Kant. También, la consolidación de la sociedad armoniosa deseada por Adam Smith y otros intelectuales de la Ilustración Escocesa, quienes argumentaron sobre la incompatibilidad entre la lógica del intercambio económico y la lógica guerrera.

Henri de Saint Simon, Augusto Comte y Herbert Spencer en los primeros pasos hacia la sociología postulaban que la guerra correspondía a una fase histórica que debía ser necesariamente sobrepasada. Obviamente con variantes, coincidían en sus concepciones acerca de la evolución so-cial, al suponer que el peso del militarismo quedaría sepultado por el devenir del progreso. La humanidad avanzaba ineluctablemente de la sociedad militar a la sociedad industrial. Confiaban en el peso decisivo del industrialismo, que le quitaba todo sentido a la guerra. Emile Durkheim también admitía que la violencia debía desaparecer con la evolución de la sociedad tradicional a la sociedad moderna.

El porvenir pacífico como horizonte de la modernización industrial encontraba, entonces, un fuerte respaldo en la ciencia que asumía el estudio de la sociedad, fortaleciendo los augurios que sustentaba la ideología que fundamentaba la organización de aquella imponente exposición de las artes y la industria. La paz encontraba una base de realización científica y el futuro era, a todas luces, promisorio.

La Gran Guerra alteró todos los diagnósticos, refutando las proyecciones sociológicas.

Durkheim tomó partido en la guerra; avaló desde el principio al militarismo francés, atacando las tesis de la izquierda revolucionaria que denunciaban el contenido inter-imperialista de la matan-za. Participó en las campañas para robustecer la moral de los soldados franceses y organizó un comité para publicar documentos y estudios sobre la guerra procurando neutralizar la propaganda alemana, entre otras acciones para garantizar la victoria de su país.

En Alemania, Georg Simmel también se involucró activamente en el conflicto, destacando con agrado que la guerra promovía un fuerte sentimiento de inclusión en la nación y su Esta-do. Concebía la vivencia bélica como una experiencia existencial de base afectiva que supe-raba todas las ponderaciones de tipo racional, parangonando sus alcances con las más profundas experiencias religiosas. Afirmaba que el deber del individuo era defender la nación, pues sin ella no hubiese existido. Conjeturó, incluso, que la conflagración era una gran oportunidad para violentar las “tendencias trágicas de la cultura moderna”, como la burocratización o mercantilización de la vida moderna. Fue un verdadero apologista de la guerra.

Max Weber también adoptó una postura abiertamente belicista con el estallido de la Gran Guerra. Lamentó no haber podido ser combatiente, pero se involucró con las fuerzas armadas como director de los hospitales del ejército en Heidelberg, acción que acompañó con una ar-diente defensa del nacionalismo alemán. Glorificó la actividad militar y enfrentó toda idea  pacifista. Frente al inicio de la conflagración sentenció que la guerra era “grande y maravillo-sa”, incluso independientemente de su resultado. Destacó el sentimiento de comunidad que generaba la guerra, subrayando el efecto de despersonalización para la conformación de una comunidad que protagonizaba el pueblo. Consideraba, por último, que era esencial la integración de la clase obrera en la nación para afrontar el esfuerzo bélico. Así, argüía que se fomentaba el renacimiento de Alemania para cumplir la “responsabilidad histórica” de convertirse en una gran potencia y consolidar su honor.

En los Estados Unidos de Norteamérica, Thorstein Bunde Veblen, a pesar de su perfil ideológico pacifista, buscó protagonismo a favor de su país cuando entró en la confrontación. Siempre fue un crítico del patriotismo, considerándolo como un dispositivo ideológico que favorecía la heteronomía de la clase trabajadora bajo la tutela de la clase ociosa, así como una de las trabas para la instalación de una relación armoniosa entre las distintas economías. Explicaba que el patriotismo rompía las ventajas del libre comercio y de las empresas cooperativas entre naciones. Estaba con-vencido de que las trabas al libre comercio empobrecían a los pueblos, y que los muros que alza-ba el nacionalismo no hacían factible un orden capitalista ni socialista. Se quejaba de que tanto el obrero como todo ciudadano se encuentran unidos a la suerte del Estado por un “pegamento” llamado patriotismo, que según su evaluación era un resabio pre-moderno. Pese a estas posiciones, se involucró en la guerra situándose como un estratega político. Cuando los Estados Unidos entraron en guerra viajó a Washington para ofrecer sus servicios a la causa nacional. Buscó colaborar con estudios que favorecieran el esfuerzo bélico y hasta sugirió un método de lucha contra los submarinos. Este alineamiento a favor de la intervención militar de su país contrastó con la postura habitual de rechazo a la guerra. Alejándose de ella, escribió informes y preparó memorandos para un grupo de intelectuales a quienes en 1917 el presidente Woodrow Wilson les en-cargó que estudiaran un posible acuerdo de pacificación.

A esta lista de sociólogos podemos sumar muchos nombres más, como Robert Michels o Ferdi-nand Tönnies. Pero este fenómeno, como vimos, no era propio de Alemania, sino que se expandió a otras naciones involucradas en las acciones militares. Científicos sociales de otras disciplinas siguieron el mismo derrotero.

De esta manera, podemos observar como los sociólogos dejaron de lado sus teorías, y en lugar de abordar científicamente un fenómeno como la guerra, abrazaron sin miramientos causas patrióticas. El nacionalismo eclipsó a la ciencia, y la construcción de la ideología de guerra sepultó las pretensiones de lograr la objetividad científica y a toda lógica académica. En definitiva, un ámbito como el sociológico sucumbió ante el nacionalismo, tal como ocurrió con la masa poblacional de los países beligerantes.

* Sociólogo, investigador del Instituto de Investigaciones Gino Germani, profesor de Teorías del Conflicto Social, Conflicto y cambio Social en la Argentina: los años ’70 y Sociología de la Guerra en la Carrera de Sociología de la UBA y en el Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de La Plata. También dicta el seminario: Lucha armada y violencia política en la Argentina de los ’70.

sábado, 2 de agosto de 2014

Estados Unidos difundem, por erro, confirmação de tortura praticada pela CIA

Imagem: Internet
Título original: EEUU difunde por error informe sobre torturas de CIA
La Casa Blanca difundió el jueves, por error, un documento del Departamento de Estado sobre las conclusiones de un informe secreto del Senado de EE.UU. relacionado con las brutales prácticas aplicadas por la CIA, tras los ataques del 11 septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas en Nueva York.

Según informó la agencia de noticias estadounidense ‘The Associated Press’, el documento circulado entre funcionarios de la Casa Blanca llegó por error a manos de un periodista de esta agencia.

El texto señala que los métodos interrogatorios empleados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) contra los sospechosos consistían en bofetadas, humillación, exposición al frío, privación del sueño y ahogamiento.

También indica que la Inteligencia estadounidense impedía a los embajadores de los países en los que se practicaban estas torturas informar a sus jefes en el Departamento de Estado, argumentando que “no necesitaban saber” de la existencia de dichos métodos.

De acuerdo con el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, el documento filtrado contenía una “pieza especialmente sensible de la información”.

Esta filtración se produjo en la misma jornada en la que la CIA admitió haber espiado la red de ordenadores utilizados por el Comité de Inteligencia del Senado de este país, y pidió disculpas por esta práctica.

El Comité de Inteligencia del Senado tenía acceso exclusivo a la red RDINet, mediante la cual podían revisar documentos de la CIA en el marco de una investigación sobre los procesos de interrogación utilizados por sus agentes contra los sospechosos de terrorismo.

HISPAN TV

Quando falamos de democracia, de que mesmo falamos?

Título original: Cuando hablamos de democracia, ¿de qué hablamos?


Pablo González Casanova
Revista Mexicana de Sociología

La falta de exactitud con que se habla de la democracia, ligada al entusiasmo colosal que en el continente despierta la democracia constituye uno de los retos más importantes para las ciencias sociales. Entre los problemas que parece urgente advertir para tener ideas un poco menos imprecisas sobre la democracia se encuentra la necesidad de no limitarse a la mera representación que es terriblemente insuficiente para hablar de la democracia. La representación es más importante de lo que creyó Rousseau; pero está lejos de ser el único índice de la voluntad soberana del pueblo. Al hablar de la democracia es necesario incluir por lo menos cinco categorías: la represión, la negociación, la representación, la participación y la mediación. Ese conjunto de categorías es ineludible. Sin ellas todo análisis sobre la democracia es incompleto. Por extraño que parezca, al analizar cualquier democracia hay que preguntarse cómo anda la represión, y no sólo la que se ejerce físicamente contra la persona o la gente con acosos, encarcelamientos, desapariciones, crímenes y masacres. En el análisis de cualquier democracia cabe ver el contexto de la represión física, moral y económica contra las personas como individuos y como colectividades, como personas y como pueblos o como clases, como violación de derechos de individuos o como violación de derechos de colectividades.

Cada vez estamos más acostumbrados a hablar de la democracia olvidándonos de la dependencia, del imperio, del imperialismo que reprime a los pueblos, a las naciones. Cada vez estamos más acostumbrados a hablar de la democracia sin referirnos a la represión que ejercen los propietarios contra los no propietarios; de la democracia sin la represión al consumo. Es cierto que parece demagógico hablar de la democracia con hambre o de la democracia con andrajos, pero se trata de un fenómeno significativo que vale la pena enunciar para saber de qué democracia estamos hablando. Enunciar para denuncia.

Otra categoría olvidada y no menos notable es la de la negociación. La democracia de hoy no solo arrastra la cultura de los mercaderes con la aportación -contradictoria- que ésta significó para la solución de los problemas del hombre. Trae también culturas derivadas o afectadas por aquella, que corresponden a la negociación diplomática, a la negociación obrero-patronal, a la negociación social y a la política. El cúmulo de prácticas y tácticas de estas culturas es hoy inmenso. Pensar en la representación sin reparar en la negociación para saber cómo anda la democracia es un error garrafal. La representación puede andar mal, o muy mal, pero si se negocia con individuos, clientelas, gremios, corporaciones, “sectores”, se pueden contrarrestar los efectos adversos de la mala representación. Para saber cómo anda la democracia en un país es necesario también saber cómo anda la negociación individual, social, nacional. Puede haber transacción que solo sea “transa”, o incluso traición de un individuo contra sus correligionarios o representados, pero puede haber negociación que satisfaga a estos como clientelas, validos y empatronados, y también puede haber negociación que satisfaga a los grandes números, a las masas, a pueblos enteros, como la negociación que hoy hace Nicaragua con la oposición política, pero sólo con aquella que no forma parte de las special forces llamadas contras. La negociación es también muy importante para saber cómo anda la democracia.

Y desde luego la representación es también significativa. La democracia formal es esencial. La democracia formal es importantísima. Y no es sólo burguesa, puede ser popular y proletaria, como la cortesía. El problema es que no basta con la democracia formal. Primero se necesita saber en qué sentido la democracia es formal, y después qué hay tras las formas, qué poder se manifiesta por medio de las formas. Toda América Latina ha descubierto que son “bien importantes” las elecciones de representantes. Pero también ha descubierto que hay una representación de la representación. Se representa que se representa. Hay un teatro político en donde los representantes representan a los representantes. Y se lucha por una realidad en que los representantes representen a los representados. Sólo que esa realidad corresponde al voto universal como forma, y si se quiere que corresponda al voto universal como poder, se necesita que tras del voto y bajo la representación esté el poder del pueblo representado. Y eso no sólo plantea el problema de la participación del pueblo en el poder, sino otra vez el problema de la participación del pueblo en la propiedad y en el consumo, y no solo en la propiedad que va más allá de los andrajos y el hambre, sino en la clásica de los medios de producción. De donde analizar la democracia sin el imperialismo, sin el capital monopólico y trasnacional, y sin las clases, o los trabajadores que no tienen capital, es hablar, en nuestra América, con muy poca seriedad o con muy poca coherencia de la democracia. De modo que si nos planteamos hoy el problema de saber cómo anda por América la democracia, tenemos que plantearnos cómo anda la represión, la negociación, la representación y la participación. Y ya que la lucha no se da sin mediación, sin mediatización, sin intermediarios, necesitamos preguntarnos qué intermediarios hay y de quién son intermediarios, necesitamos preguntar hasta qué punto la lucha por las mediaciones que se libra hoy en América Latina sólo defiende al statu quo o si lo cambia en favor de los pueblos.

¿Cómo anda hoy en nuestra América la lucha por una democracia con poder? Ése es el problema. Mi impresión es que la lucha por esa democracia con poder se está enfrentando de una manera distinta a la política de mediaciones y mediatizaciones del sistema interamericano, y de los distintos sistemas políticos y estructuras estatales que hay en él. En países donde la socialdemocracia y el populismo han tenido algunos éxitos, el cambio parece ser distinto al de aquellos donde las mediaciones políticas han sido derrotadas o barridas por dictaduras y crisis.

Apunto el problema. En los países sin grandes experiencias populistas y socialdemócratas la lucha por la democracia con poder es más intensa y dura. En esos mismos países la lucha por la democracia con poder es más profunda, más ajustada y controlada por las organizaciones-pueblos, sistemáticamente acosados, intervenidos, invadidos por los ejércitos del imperio, como en el Caribe y Centroamérica. En cuanto a los países con grandes experiencias populistas o socialdemócratas, se advierte una combatividad más eficaz en aquellos donde la claridad ideológica es mayor no sólo en los partidos, sino en los nuevos movimientos, y no sólo en los movimientos y el pensar no doctrinario, sino en los partidos y el pensar de escuela, de doctrina, como en Uruguay y Chile. En este terreno siento que el mensaje actual de los pueblos más lucidos es luchar por una democracia con el poder del pueblo. El mensaje es uno; que los pueblos luchen por una democracia con poder, con poder de pueblos soberanos y con poder de pueblos trabajadores, que imponen su voluntad mayoritaria y humanista a imperios y minorías oligárquicas, a ese curioso tipo de burguesías más o menos ineptas o corrompidas asociadas a las trasnacionales.

Cuando ve uno que hay fuerzas que luchan por la democracia y contra el pueblo, por la democracia y contra la nación, por la democracia y por el Fondo Monetario Internacional, por la democracia y por la política intervencionista y expansionista del gobierno estadounidense; cuando ve uno que la decadencia de los gobiernos militares coincide con el aliento a ese tipo de democracia, no puede uno menos de preguntarse de qué democracia se trata y qué función cumple.

Se diría que esa democracia contra la nación y contra el pueblo, que esa democracia con el imperio y con el FMI tiene como misión ocultar la gran ofensiva intervencionista de los Estados Unidos contra Centroamérica y toda nuestra América, y el dumping que hoy las trasnacionales practican no sólo contra nuestras empresas sino contra nuestras naciones, tratando de ahogarlas, de quebrarlas para quedarse después con ellas enteritas, incluidas penínsulas, islas, estrechos, golfos, selvas, petróleo y agua.

La democracia con el pueblo y la nación es otra democracia. Supone hoy como ayer una lucha frontal contra la política aventurerista del imperio y contra la que usando la fuerza del mercado financiero quiere imponer nuevas formas de acumulación de capital, más concentradas y trasnacionales. Nunca como hoy, o la democracia es de los pueblos o no es democracia. Sólo los pueblos defenderán sus naciones, empresas y territorios. Sólo ellos impondrán con su poder las formas políticas y culturales de una democracia. Esa democracia es tan importante en su contenido de pueblo y en sus formas de representación, de elección, de diálogo, de negociación y conciliación, como en sus luchas contra la represión violenta o hambreadora, o en las que libren sus ciudadanos por participar no sólo en el Sistema Político sino en el poder y en las decisiones del Estado.

Una verdad elemental: o el pueblo trabajador es soberano o no hay democracia. O las mediaciones llevan a un creciente poder del pueblo o engañan y someten al pueblo. Tan sencillo como eso: luchamos “contra el poder seductor que crea sensaciones de representación” (Luis Verdesoro). Luchamos por una democracia con poder.

Autor: Pablo González Casanova

Revista Mexicana de Sociología

Género: Ensayo

Publicado: Instituto de Investigaciones Sociales-UNAM

Vol. 48 No. 3

(Jul. – Sep., 1986)

Páginas: 3-6

Fonte: Zoon Politikon

Messi: "Eu não dou dinhero aos que matam crianças"

Título original: Messi: Yo no doy dinero a los que matan niños


Publicado el 7/30/14

Rabat – Varios días después de que el sitio web satírico, lecompetiteur, afirmó que la estrella argentina Lionel Messi supuestamente donó € 1.000.000 a Israel, el mejor jugador del mundo desmintió el rumor y negó que él había donado dinero al Estado judio.

De acuerdo con Hispan TV, Messi manifestó que él utiliza su dinero para ayudar a construir escuelas y hospitales para los pobres en Argentina, y agregó que él no puede donar “a los que matan a los niños.”

Tan pronto como el rumor respecto a la supuesta generosidad de Messi hacia Israel fue publicado por le Competiteur el 17 de julio, millones de personas en todo el mundo creía esto a su valor nominal, sin cuestionar su veracidad o indagar sobre la credibilidad de la fuente que lo publicó.

Mientras que muchos sitios web han publicado el mismo rumor, ningún medio de comunicación importante informó al respecto.

El mismo sitio web que afirmó Messi donó su premio de la Copa del Mundo de Israel, afirmó que los jugadores argelinos habían donado la totalidad de su dinero del premio de la Copa Mundial, por valor de $ 9 millones, a los niños palestinos en Gaza. Pero este rumor, que fue reportado por muchos medios de prensa, incluidos los principales, no fue confirmado por un funcionario argelino.

“O CAMINHO DE VOLTA”

Por Téta Barbosa

Já estou voltando. Só tenho 37 anos e já estou fazendo o caminho de volta.

Até o ano passado eu ainda estava indo. Indo morar no apartamento mais alto do prédio mais alto do bairro mais nobre. Indo comprar o carro do ano, a bolsa de marca, a roupa da moda. Claro que para isso, durante o caminho de ida, eu fazia hora extra, fazia serão, fazia dos fins de semana eternas segundas-feiras.

Até que um dia, meu filho quase chamou a babá de mãe!

Mas, com quase 40 eu estava chegando lá.

Onde mesmo?

No que ninguém conseguiu responder, eu imaginei que quando chegasse lá ia ter uma placa com a palavra FIM. Antes dela, avistei a placa de RETORNO e nela mesmo dei meia volta.

Comprei uma casa no campo (maneira chique de falar, mas ela é no meio do mato mesmo.) É longe que só a gota serena. Longe do prédio mais alto, do bairro mais chique, do carro mais novo, da hora extra, da babá quase mãe.

Agora tenho menos dinheiro e mais filho. Menos marca e mais tempo.

E num é que meus pais (que quando eu morava no bairro nobre me visitaram 4 vezes em quatro anos) agora vêm pra cá todo fim de semana? E meu filho anda de bicicleta e eu rego as plantas e meu marido descobriu que gosta de cozinhar (principalmente quando os ingredientes vêm da horta que ele mesmo plantou).

Por aqui, quando chove a internet não chega. Fico torcendo que chova, porque é quando meu filho, espontaneamente (por falta do que fazer mesmo) abre um livro e, pasmem, lê. E no que alguém diz “a internet voltou!” já é tarde demais porque o livro já está melhor que o Facebook , o Twitter e o Orkut juntos.

Aqui se chama ALDEIA e tal qual uma aldeia indígena, vira e mexe eu faço a dança da chuva, o chá com a planta, a rede de cama.

No São João, assamos milho na fogueira. Nos domingos converso com os vizinhos. Nas segundas vou trabalhar contando as horas para voltar.

Aí eu lembro da placa RETORNO e acho que nela deveria ter um subtítulo que diz assim: RETORNO – ÚLTIMA CHANCE DE VOCÊ SALVAR SUA VIDA!

Você provavelmente ainda está indo. Não é culpa sua. É culpa do comercial que disse: “compre um e leve dois”.

Nós, da banda de cá, esperamos sua visita. Porque sim, mais dia menos dia, você também vai querer fazer o caminho de volta.

E se os bancos entrarem em extinção?

Internet e novas tecnologias começam a abalar formas tradicionais de empréstimo e poupança. Haverá espaço para sistema financeiro alternativo?

Por Kavin Maney | Tradução: Antonio Martins

A atividade bancária, na forma em que a conhecemos, está começando a parecer mais ultrapassada que uma impressora matricial.

Na China, os consumidores estão depositando suas poupanças em empresas de Internet, ao invés de bancos. Nas Filipinas, uma classe média emergente paga suas despesas utilizando-se de uma nova cepa de financiadores, baseados em redes sociais. Nos Estados Unidos, um terço dos integrantes da geração nascida a partir de 1980 dizem que esperam usar serviços financeiros baseados em tecnologia, ao invés de bancos. Ao mesmo tempo, 71% afirmam que “prefeririam ir ao dentista, ao que os bancos dizem”.

Greg McBride, analista sênior no Bankrate.com, teria dito, recentemente: “Podem me chamar de ultrapassado, mas para construir riquezas, poupar e investir, você precisará ser parte do sistema financeiro tradicional”. À luz dos fatos mais recentes, esta sentença soa como a de um pai dizendo aos filhos para evitar sexo antes do casamento.

Os bancos são, em essência, dados – montanhas de dados financeiros. Eles trabalharam intensamente, nas últimas décadas, para esvaziar suas próprias agências, por meio da tecnologia. Por isso, para muitos de seus clientes, eles não são mais uma entidade física. O dinheiro converteu-se em códigos trafegando em redes. A principal vantagem comparativa dos bancos são, hoje, as regulações que mantêm eventuais concorrentes afastados.

Mas mesmo estas regras não poderão proteger os banqueiros por muito tempo. O velho conceito de atividade bancária está sendo atacado por todos os lados, por instituições de novo tipo, que são mais hábeis no manejo de dados e os utilizam de forma mais imaginativa. Há anos, os bancos têm sido vistos, em teoria, como organizações prestes a ser superadas. Mas agora, parece claro como isso pode acontecer.

A superação pode ser disparada pela evolução tecnológica. Fenômenos assim ocorrem, às vezes, na forma de um colapso catastrófico provocado pela internet – como se deu com os CDs, após o advento da música digital. Mas os bancos podem viver uma experiência diferente – semelhante à lenta corrosão de uma casa infestada por cupins, que em certo ponto atingem, simultaneamente, diversas vigas de sustentação.

Um destes cupins pode ser o Lenddo. É uma empresa norte-americana que opera na Ásia, utilizando dados, para a atividade bancária, de uma forma que os bancos nunca considerariam. O insight da Lenddo é: os dados sobre quem você conhece, nas redes sociais, e sobre o que estas pessoas dizem de você, são mais precisos que a pontuação estabelecida pelos bancos para calcular se você pagará um empréstimo ou não.

“Por séculos, os empréstimos foram baseados em reputação”, diz Jeff Steward, o executivo-chefe da Lenddo. “As redes sociais permitem retornar a este princípio, agora em escala global”. Por enquanto, a Lenddo opera apenas nas Filipinas, México e Colômbia. Nestes países, surgiu uma classe média emergente que, no entanto, não tem acesso a empréstimos bancários. A Lenddo está oferecendo tais financiamentos com base em reputação social, desviando dos bancos uma geração de clientes.

A Lenddo não empresta nos EUA devido às regulações que favorecem o sistema bancário. “Atuamos nas Filipinas e fazemos empréstimos gastando menos do que custaria obter uma cotação de crédito no estado de Nova York”, diz Steward. Mas num mundo hiperconectado, as finanças são globais. Se a Lenddo e inciativas similares forem bem-sucedidas no mundo em desenvolvimento, isso não repercutirá nos próprios EUA e Europa, por exemplo?

Na China, empresas tecnológicas estão estabelecendo outro precedente. Há menos de um ano, a Alibaba, [maior empresa de comércio eletrônico do mundo], que tem centenas de milhões de usuários, começou a captar suas poupanças, oferecendo taxas de juros mais altas que as dos bancos chineses. Até fevereiro, 81 milhões de pessoas haviam aderido. Há pouco, o Baidu [um similar do Google, chinês], solicitou do governo licença para praticar atividades bancárias.

Por que uma empresa de internet entraria na atividade bancária? A resposta são dados! Nos bastidores, os executivos do Google e Facebook certamente estão observando Alibaba e Baidu, e sonhando em seguir seus exemplos. Nos EUA, apesar das regulações em favor dos bancos, estes estão sendo obrigados a enfrentar novas iniciativas, que os fustigam nas margens. Seis anos após a crise das hipotecas subprime, os grandes bancos ainda temem emprestar para pequenas empresas, o que cria um enorme contingente de sem-crédito. Isso abriu brecha para um novo tipo de emprestador, como o Dealstruck. Ele usa a internet para conectar gente com poupança disponível a donos de pequenos negócios que precisam de dinheiro. Estes emprestadores alternativos, baseados em tecnologia, estão crescendo muito rapidamente.

Há também as moedas virtuais. Ou o Bitcoin, ou outro sistema de transações digitais, irá explodir, em poucos anos. Exercerá, sobre as bandeiras de cartão de crédito, a mesma pressão que o Skype exerceu entre as empresas de telefonia de longa distância. Ao criar um modo mais simples e mais barato de pagamento, as transações digitais atrairão usuários dos cartões bancários e corroerão rendas vitais para o sistema.

À medida em que novas iniciativas oferecerem maneiras inovadoras de lidar com dinheiro, os bancos não poderão ser resgatados por suas relações com o público. A maior parte das pessoas não conhece melhor os caixas ou gerentes de banco do que conhece os operadores de pedágio. Ao operarem online, os bancos oferecem produtos não-diferenciados, cobram juros, impõem tarifas e fazem o favor de não deixar que nosso dinheiro seja roubado ou perdido.

A nova geração não despejará uma lágrima pelos bancos. Uma pesquisa de três anos, da Scratch – a mesma que comparou ir ao dentista com ouvir as instituições financeiras – concluiu que os nascidos entre 1981 e 2000 provocarão mudanças “sísmicas” na atividade bancária.

Mesmo a consultoria Accenture afirma que o futuro não parece luminoso para os bancos: “35% do mercado bancário nos EUA poderia ser abocanhado por outras iniciativas até 2020”, diz um relatório da empresa. Segundo ele, 15% do faturamento dos bancos tradicionais poderia migrar para empreendimentos baseados em tecnologia. Os grandes bancos, com todos os seus custos operacionais, pode não suportar os efeitos. Grandes estruturas precisam perder apenas uma ou duas vigas, antes de tremer e entrar em colapso.

Fonte: Outras Palavras, 30/03/2014.