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domingo, 5 de maio de 2013

Colômbia: falsos positivo, execuções extrajudiciais e direitos humanos

La pena de muerte en Colombia: fotografía muestra las circunstancias
 del asesinato de Giovanni Díaz. Nada demuestra un combate; pareciera
ser una ejecución extrajudicial. Bajo la consolidación militar,  el
soldado es juez y verdugo.
Título original: Falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales y derechos humanos

por José Antonio Gutiérrez
04/05/2013

El asesinato a sangre fría, que en términos técnicos se conoce como ejecución extrajudicial es inaceptable en términos jurídicos, pero ante todo éticos. Esto hace parte de esa cultura mafiosa, de esa cultura de la muerte, que se ha consolidado desde el Estado.

La pena de muerte en Colombia: fotografía que muestra las circunstancias del asesinato de Giovanni Díaz. Nada demuestra un combate; pareciera ser una ejecución extrajudicial. Bajo la consolidación militar, el soldado es juez y verdugo.

Falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales y derechos humanos
A raíz de un reciente artículo que escribí sobre el asesinato de un guerrillero en el sur de Tolima [1], un conocido que también trabaja en asuntos de derechos humanos, me cuestionaba la utilización del término “ejecución extrajudicial” porque, según él, estaba siendo incorrectamente utilizado. Decía que, dado que la víctima era, efectivamente, un guerrillero, no había que utilizar ese término, reservándolo exclusivamente para las víctimas civiles que son hechas pasar por guerrilleros caídos en combate.

Esta interpretación confunde dos conceptos, que, aún estando íntimamente ligados, son diferentes: ejecuciones extrajudiciales y falsos positivos. La confusión nace del hecho que los falsos positivos que más remecieron la conciencia de la opinión pública fueron ejecuciones extrajudiciales. Pero no todos los falsos positivos son ejecuciones extrajudiciales, ni todas las ejecuciones extrajudiciales son falsos positivos –lo que no las hace menos condenables. Esta no es una mera distinción técnica, sino que tiene importantes implicancia de carácter social e incluso ético.

¿Qué es un falso positivo? Es una amplia gama de prácticas por parte de la fuerza pública para mostrar resultados en la guerra contrainsurgente que son ficticios o inflados. Estas prácticas van desde los montajes judiciales en contra de luchadores sociales haciéndolos pasar por guerrilleros, hasta el secuestro e impune asesinato de jóvenes de las clases populares para hacerlos para como milicianos o guerrilleros caídos en combate. Otras prácticas incluyen falsas desmovilizaciones y frustración de falsos atentados. La idea de un falso positivo es mostrar golpes contra la insurgencia que no son tales, como parte de la guerra mediática del establecimiento. Aunque estos falsos positivos se realizan desde la década del ‘60, el sistema de recompensas y estímulos al ejército en base a “resultados” desarrollado bajo el Plan Colombia, siendo Álvaro Uribe presidente y Juan Manuel Santos ministro de defensa, llevaron a la multiplicación exponencial de éstos, llegándose a horrores indescriptibles como el caso de los jóvenes de Soacha [2].

¿Qué es una ejecución extrajudicial? Pues bueno, eso: una ejecución extrajudicial. Es decir, la ejecución de un ser humano por fuera del debido proceso y del sistema jurídico. En Colombia esta expresión es redundante porque no existe la pena de muerte, con lo cual no existe la posibilidad de ejecuciones judiciales. En Colombia el recurso a las armas por parte de la fuerza pública debería ser una medida extrema y por guerrillero que usted sea, no se le puede asesinar en estado de indefensión. Existen una serie de normativas legales nacionales e internacionales que Colombia ha suscrito en este sentido. Muchas ejecuciones extrajudiciales implican a civiles que son hechos pasar como guerrilleros caídos en combate; pero también hay guerrilleros que son ejecutados extrajudicialmente. Recordemos el caso de Alfonso Cano, el cual fue asesinado bajo órdenes directas de Juan Manuel Santos en circunstancias de total sometimiento, como criticó valientemente el obispo de Cali, Monseñor Darío Monsalve [3].

Giovanni Díaz era, efectivamente, un guerrillero. En ese sentido no puede decirse que fuera un civil muerto como parte de un “falso positivo”. Pero fue asesinado en circunstancias de indefensión, totalmente inerme, y aunque traía un arma, ésta estaba guardada. No hubo el tal combate que informó, falsamente, el parte militar. Giovanni podía haber sido capturado por la fuerza pública, pero se optó por el asesinato a sangre fría. En las peores dictaduras, al menos existen tribunales de opereta que dictan sentencia de muerte; en Colombia ni siquiera eso existe –el soldado es juez y verdugo.

Que Giovanni Díaz fue ejecutado extrajudicialmente a la luz de toda la evidencia de la que disponemos, es un hecho que en nada es menos grave por tratarse efectivamente un guerrillero. De hecho, que se cuestione la pertinencia del término no en base a las circunstancias del asesinato sino que en base a la naturaleza de la víctima, es de por sí un hecho preocupante que demuestra la degradación ética y moral del país, que infecta aún a personas que están involucradas con la defensa de los derechos humanos. Nos preguntamos, ¿es que acaso un guerrillero deja de pertenecer al género humano por unirse a las filas insurgentes?; ¿es que acaso se suspenden los derechos humanos cuando se trata de un guerrillero?; ¿es que no tienen derecho a la debida defensa, a la vida, o es que se les puede asesinar a capricho, inermes, o arrancarles sus ojos con cucharas, o descuartizarlos con motosierras?; ¿acaso estas prácticas sólo están mal si se trata de “presos de conciencia”?; ¿acaso la tortura y la vejación sexual están bien siempre y cuando la víctima sea de las FARC-EP?

El abandono en el que la comunidad de derechos humanos tiene a los presos de guerra o la falta de reacción ante crímenes flagrantes como el asesinato de Alfonso Cano, demuestran hasta qué punto se han llegado a aceptar las peores abominaciones como naturales, siempre y cuando se den en un marco contrainsurgente. O hasta qué punto la comunidad de derechos humanos ha sido amedrentada por las frecuentes acusaciones de ser “áulicos del terrorismo” proferidas por Uribe Vélez. ¿Por qué esa obsesión de ciertos defensores de derechos humanos en demostrar, antes que nada, que cualquier víctima de crímenes de Estado no era, en realidad, miembro o simpatizante de la insurgencia? Y si lo fueran, ¿acaso eso invalida el derecho al debido proceso, el derecho a la vida, la protección ante la tortura? ¿Debemos nosotros también convertirnos en un aparato de la policía política, distinguiendo los asesinatos y las torturas entre aceptables e inaceptables en base a la naturaleza de la víctima, en vez de condenar las prácticas violatorias, independiente de contra quién se cometan?

El asesinato a sangre fría, que en términos técnicos se conoce como ejecución extrajudicial es inaceptable en términos jurídicos, pero ante todo éticos. Esto hace parte de esa cultura mafiosa, de esa cultura de la muerte, que se ha consolidado desde el Estado, en la cual un presidente, como fue Uribe Vélez, podía ordenar en público a un general, cual César romano: “Acábelos y por cuenta mía, no se preocupe mi general” [4].

Como se ve, este debate está lejos de ser un debate meramente técnico.

José Antonio Gutiérrez D.
4 de Mayo, 2013
Fonte: Anarkismo

'Infância clandestina': a longa sombra da ditadura sobre o cinema argentino

Quando parece que já se disse tudo o que se pode dizer, o cinema sobre a ditadura volta a remexer as velhas feridas e, contra prognósticos voluntariamente agoureiros, demonstra uma vez mais que ainda há muito o quê dizer. A última prova de que a ditadura segue estendendo sua longa sombra sobre o cinema argentina é 'Infância Clandestina', a obra-prima de Benjamim Ávila.
Oscar Guisoni

Buenos Aires - A partir de quantos lugares é possível olhar a tragédia da ditadura militar argentina que arrasou o país entre 1976 e 1983? Quantos filmes já foram feitos para abordar e processar a dor e quantos ainda restam para serem feitos?

Quando parece que já se disse tudo o que se pode dizer, o cinema sobre a ditadura volta a remexer as velhas feridas e, contra prognósticos voluntariamente agoureiros, demonstra uma vez mais que ainda há muito o quê dizer.

A última prova de que a ditadura segue estendendo sua longa sombra sobre o cinema argentina é “Infância Clandestina”, a obra-prima de Benjamim Ávila, protagonizada por Natalia Oreiro e César Troncoso.

Como ocorreu em seu momento com “A história oficial” (1985) e com “O segredo de seus olhos” (2009), ambos vencedores do Oscar de Melhor Filme Estrangeiro, em Hollywood, e, até o momento, os melhores expoentes do “cinema da ditadura”, o que importa em “Infância Clandestina” é o ponto de vista desde o qual se conta a tragédia.

Enquanto que em “A história oficial”, o drama é protagonizado pela esposa de um militar que havia se apropriado de uma das crianças subtraídas dos detidos nos campos de concentração, e em “Segredo de seus olhos” a ditadura aparece tangencialmente em uma violenta história de amor transcorrida nos corredores judiciais da Argentina, nos anos de chumbo, em “Infância Clandestina”, o núcleo do drama se centra nos olhos de Juan, um menino de onze anos, filho de uma família de militantes da organização armada Montoneros, que regressaram clandestinamente ao país em 1979 com o objetivo de resistir ao regime.

O episódio que desencadeia a ação não é banal: a famosa “contraofensiva” da organização Montoneros foi a última pedra de toque de uma estratégia fracassada que colocou a luta armada acima da luta política, com catastróficas consequências para o peronismo de esquerda que escolheu o caminho das armas no início dos anos setenta.

A medida foi tomada no exterior e implicou o retorno, através das porosas fronteiras argentinas, de centenas de militantes que regressaram ao país com o objetivo de continuar a luta contra a ditadura e que acabaram com seus ossos nos campos de extermínio ou nas emboscadas preparadas pelo aparato de inteligência do Estado. A trágica decisão implicou o fim dos Montoneros como organização armada e permitiu ao governo do general Videla falar pela primeira vez de “vitória” em sua desapiedada luta contra o “terrorismo”.

Diante dos olhos de Juan se desenrola um drama que ele não pode compreender, mas que implica um jogo perigoso com a identidade, já que o menino se vê obrigado a mudar seu nome na escola e a sustentar uma história familiar falsa, um jogo cujo limite é a morte e cujas implicações ele não pode compreender plenamente.

A partir desta trama, que reflete tangencialmente a história do próprio diretor, o filme entra em um jogo onde as perguntas são mais importantes que as respostas e que abandona logo o politicamente correto para se perguntar sobre a validade das violentas lutas políticas dos anos setenta, arrastando o espectador a uma inesperada reflexão.

A primeira imagem que explode pelos ares é a dos combatentes armados da guerrilha. Contra todo romantismo, o filme mergulha na intimidade e na loucura que implica ter tomado uma decisão sobre esse estilo para a vida de uma família, fazendo com que o público se pergunte: eu teria feito o mesmo no lugar deles? Valia a pena levar as coisas a este extremo?

As respostas provavelmente não serão as mesmas para todos os que entrarem a fundo no filme e, em muitos casos, talvez sequer mereçam ser chamadas de “respostas”, já que se parecem mais com uma interrogação gigante, aberta eternamente.

Mas o que resulta evidente é o enorme compromisso a partir do qual se construiu o relato, um compromisso com a história de todo o continente e com um passado que segue interrogando o presente e demonstrando que as feridas ainda estão abertas e que às vezes só é preciso o bisturi de um bom diretor de cinema para que voltem a palpitar lacerantes ante os olhos de um público contemporâneo que, em muitos casos, não tinha sequer nascido quando todas essas histórias aconteceram.

Tradução: Katarina Peixoto

Fonte: Carta Maior

sábado, 4 de maio de 2013

Vídeos dão conta de propaganda enganosa do Governo Federal

 

Mitos e verdades sobre a Revolta da Caxirola, um cordel

Franciel Cruz
03 mai 2013

Peço licença aos senhores
Neste exato momento
Para narrar uma história
Sem nenhum comedimento
De um bizarro artefato
Feito pra enganar jumento

Desculpem minha imodéstia
Mas posso tudo contar
Pois no dia vinte e oito
Fui testemunha ocular
Estava na Fonte Nova
Só não dei sopa pro azar

Logo na entrada do estádio
Um meganha me parou
Segurou meu guarda-chuva
Prendeu e não liberou
Porém ele deixou livre
Aquilo que Brown plagiou

O tal plágio aconteceu
Sem a menor cerimônia
Brown pegou um Caxixi
E dele fez uma babilônia
Para a todos confundir
Escanteando a parcimônia

Se os incautos não sabem
Direi com autoridade
O Caxixi é um símbolo
Divina ancestralidade
Era usado na África
Em rituais de verdade

Quem quiser se informar
Sobre o sagrado chocalho
Recomendo a leitura
De um minucioso trabalho
Que em 2011 foi escrito
Por Priscila Maria Gallo

A pesquisadora afirma
Com muita convicção
Que o Caxixi sempre foi
Objeto de tradição
E no Congo e em Angola
Servia à religião

Porém quando aqui chegou
Assim informa Maria
O referido Caxixi
Ganhou outra serventia
Incorporou-se ao berimbau
Tocado com maestria

Já esta nova presepada
Não tem nada de eterno
É apenas uma cópia
Vestida com outro terno
Feita para enganar besta
Todo metido a muderno

E, como sói acontecer,
Nas chibanças de pelego
Falaram logo em criar
Num sei quantos mil emprego
Tudo feito no Brasil
Pra gringo pedir arrego

Mas, o fato é que a verdade
Sempre aparece no fim
E a tal da caxirola
Eis o nome do coisa ruim
Só saiu com o aval
Do estrangeiro I’m Green

E para referendar
Toda a esculhambação
O governo entrou em campo
Gastando logo um milhão
E mostrando a todo o mundo
O novo orgulho da nação

Também a impoluta Fifa
Entrou de vez na jogada
Querendo que os torcedores
Aplaudissem a cagada
Como o baiano num é besta
Disse não à patacoada

Aliás, NÃO na Bahia
É motivo pra empolgar
Basta recordar as lutas
De caráter popular
Assim vou pedir licença
Para poder derivar

A primeira das batalhas
De botar cabelo em pé
Esta eu me lembro bem
Foi a do Aimoré
Índio enfrentou portuga
Sem nunca ter dado ré

Logo depois ocorreu
O levante tubinambá
Povo bravo, resistiu
Sem jamais se entregar
Contra o colonizador
Não se deixou escravizar

Os livros pouco registram
O sábio motim do Maneta
Luta boa contra impostos
Sublevação porreta
Que provocou o recuo
Do mandatário careta

Outro motim esquecido
É o da Carne sem Osso
Quando também se exigia
A farinha sem caroço
Foi uma revolta grande
Causou tremendo alvoroço

Também não se pode olvidar
A revolução alfaiate
Tinha base iluminista
Peleja de alto quilate
Liderada pelo povo
Que travou o bom combate

Já a Revolta dos Malês
De origem Muçulmana
Provocou um forte impacto
Aqui na terra baiana
Luta contra a escravidão
Que era uma peste humana

E a Mãe de todas batalhas
A feminina independência
Quitéria, Felipa e Joana
Contra a subserviência
Mostrando que rebeldia
Não rima com leniência

Além destas revoltas
Existiram outras mais
A Sabinada e Canudos
São exemplos colossais
E, na cidade de Cachoeira,
A Federação dos Guanais

Mas, tanto ontem como hoje
Sempre fomos rotulados
E todos os que protestam
Tachados de mal-educados
Os poderosos só aceitam
Que sejamos conformados

Por isso querem vender
Que aqui é só alegria
Povo pacífico e ordeiro
Nesta terra da magia
Mas o fato é que sempre lutamos
Com humor e galhardia

Falam que o bonde do pagode
Agita a cidade inteira
E mostram uma parte do povo
Nesta alegre quebradeira
Mas já quebramos outros bondes
Nem tudo é só brincadeira

E a Revolta da Caxirola
Está nesta tradição
Sim, meninos, eu vi
O furor da multidão
De um povo que se recusa
A ser tratado como um cão

Inicialmente o protesto
Teve como alvo um cartola
E os atletas do Bahia
Que não sabem o que é bola
Por isso os torcedores
Mandaram catar caxirola

E tava bonito de ver
A inversão de papel
O jogador mercenário
Trabalhando como réu
Limpando todo o gramado
Foi uma vingança cruel

E foi também um repúdio
Aos que em nome da assepsia
Querem impor muitas regras
E acabar com a alegria
Domesticando a todos
Ai, meu Deus, que agonia!!!

A manifestação trouxe à tona
O que eles querem esconder
Baiano gosta de bola
Mas não gosta de sofrer
E ninguém vai determinar
Qual é seu jeito de torcer

E a moral desta história
Para quem ainda sonha
É reforçar aquele axioma
Que revolta num é vergonha
É apenas um antídoto
Contra os bichos de peçonha

Foi assim que o protesto
O pecado original
Virou-se contra a própria Fifa
Ganhou dimensão real
Pois pau que aqui nasce torto
Sempre vira berimbau

Fonte: Impedimento

Argentina: denuncia de ingerência política dos EUA na América Latina

Título original: Denuncian en Argentina política de EE.UU. en América Latina
 
Imagen activaBuenos Aires, 3 may (PL) Estados Unidos intensificó su estrategia destinada a revertir los procesos progresistas que desarrollan gobiernos de centro-izquierda en América Latina, advirtió hoy la investigadora política argentina Stella Calloni.

"Los gobiernos latinoamericanos tienen como gran desafío frenar la injerencia, a veces demostrada abiertamente, otras de forma sutil, de Estados Unidos, país que ha intensificado su estrategia de vigilancia y posible conflicto en la región sur", sugiere Calloni en un comentario que divulga la agencia de noticias Télam.

Para sustentar su tesis, cita al analista estadounidense Mark Weisbrot, quien alerta que acontecimientos recientes evidencian que Washington acrecentó su estrategia de cambio de régimen contra gobiernos ubicados desde el centro hacia la izquierda del espectro político.

Y lo ha hecho promoviendo el conflicto de una manera no vista desde el fallido golpe militar que Washington apoyara en Venezuela en 2002 contra el entonces presidente Hugo Chávez, apunta Weisbrot.

El ejemplo más destacado de esa política se da en la propia Venezuela durante las últimas semanas, aunque contradictoriamente -acentúa el politólogo norteamericano- Washington "se ve cada vez más aislado en sus esfuerzos por desestabilizar al Gobierno electo de Nicolás Maduro".

Calloni sostiene que no solo es en Venezuela donde se actúa abiertamente, en este caso amparando al opositor Henrique Capriles quien intenta revertir la elección del pasado 14 de abril mediante un golpismo en pleno desarrollo, a pesar del reconocimiento general que existe sobre el triunfo de Nicolás Maduro.

Está el caso de Bolivia -recuerda la también conferencista argentina- donde el presidente Evo Morales expulsó del país a la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (Usaid) por su injerencia subversiva directa en los asuntos internos del Estado.

Ese organismo, bajo control de la inteligencia estadounidense (CIA), actúa en nuestros países desde mucho tiempo atrás, aunque ahora renovada en sus tareas de infiltración política, económica y cultural, señala Calloni.

Morales había denunciado la situación ante el presidente Barack Obama, a quien entregó una cantidad de documentos probatorios de la injerencia de esta agencia en el financiamiento y asesoramiento del golpe que se intentó en septiembre de 2008.

Esa maniobra terminó ese año con la expulsión del país del embajador norteamericano Philip Goldberg, también complicado directamente con los golpistas, recuerda Calloni.

Respecto al sistema electoral venezolano, Calloni quien ha sido invitada como observadora en sufragios anteriores, asegura que sus justeza y transparencia no dejan lugar a dudas.

Se hizo un recuento automático de las boletas en el 54 por ciento de las máquinas de votación ante la presencia de toda la oposición y observadores internacionales y el resultado fue de absoluta precisión.

Incluso, el gobierno de Maduro ordenó la revisión de otra cantidad de computadoras lo que arrojó los mismos resultados previstos, afirmó la analista argentina.

mgt/mH

sexta-feira, 3 de maio de 2013

Camarada Edmundo Fernandes Dias! Presente!

Ruy Braga

Acabo de receber a notícia da morte de Edmundo Fernandes Dias. Estou arrasado. Perdi um grande amigo, um mestre insuperável e um exemplo político. Edmundo foi amigo de uma generosidade realmente inigualável. Estilo agregador, sempre buscou extrair o melhor de cada um, apoiando nossos diferentes projetos como alguém que está sempre torcendo a favor.
Como mestre, ele foi daqueles que deixam marcas profundas em nossa trajetória. Sarcástico, incisivo e brincalhão, suas aulas eram sempre desafiadoras e Edmundo sabia transformar certezas em dúvidas como ninguém. Esta é a principal lição que retive das muitas que colhi como seu aluno e discípulo. Questionar, questionar e questionar. E quando estiver exausto: questione mais um pouco, só por garantia...
Mas, gostaria de rememorar seu exemplo. Como sabemos, ele foi um dos maiores estudiosos brasileiros do pensamento do dirigente revolucionário e líder histórico do comunismo italiano, Antonio Gramsci. Sua interpretação dos escritos pré-carcerários do sardo, reeditada no volume Gramsci em Turim: a construção do conceito de hegemonia (Xamã, 2000), alimentou toda uma vertente interpretativa que, entre fins dos anos 1970 e início dos anos 1990, recusou-se a ver na obra do genial sardo uma interpretação filo-idealista da cultura europeia. À época, como hoje em dia, desejávamos trazer Gramsci pra pensarmos a política brasileira, as lutas de classes na semiperiferia e a estratégia socialista mais adequada para o país.
Nesse ponto, diria que, para toda uma jovem geração de jovens militantes do Partido dos Trabalhadores desejosos de transformar radicalmente o Brasil – ao mesmo tempo em que o interpretava –, Edmundo foi um autêntico porto seguro. Tendo se batido durante muitos anos contra a primeira onda de apropriações “culturalistas” de Gramsci levadas a cabo por intelectuais ligados ao PCB e que esterilizavam sua dimensão revolucionária, Edmundo soube resgatar o estrategista da Revolução Italiana, líder incontestável dos Conselhos Operários de Turim e fundador do comunismo na Itália, do cárcere stalinista.
Ao fazê-lo, ofereceu-nos generosamente um Gramsci total, dialético, político, comunista, revolucionário, renovado, ou, conforme a expressão que criamos para expressar nosso projeto, um “outro Gramsci”. Edmundo foi o principal inspirador dessa interpretação alternativa do sardo – e que teve continuidade em obras como: O laboratório de Gramsci, de seu orientando, Álvaro Bianchi. Uma interpretação construída por um dirigente sindical que ajudou a fundar o PT, a CUT, o Andes-Sindicato Nacional, a Adunicamp, e, após romper com o PT em meados da década de 1990, o PSTU e a CSP-Conlutas, organização da qual sentia profundo orgulho e na qual se destacava como um de seus mais entusiasmados militantes “de base” (como gostava de se considerar).
Edmundo estendeu sua fértil interpretação de Gramsci para muitas fronteiras. Todas elas associadas à interpretação das lutas políticas das classes subalternas brasileiras. Ele foi um mestre do marxismo revolucionário no país, naquilo que este verdadeiramente exige de seus intelectuais: elaborar e tornar coerente os problemas colocados pelas massas.
Suas análises mais recentes encontram-se publicadas em livros editados pelo partido que ele ajudou a construir: Política brasileira: embates de projetos hegemônicos (Sundermann, 2006), Revolução e história: das Teses ao Manifesto (Sundermann, 2011) e Revolução passiva e modo de vida: ensaios sobre as classes subalternas, o capitalismo e a hegemonia (Sundermann, 2012).
Estive com Edmundo há duas semanas e, há exatamente sete dias, acompanhado por Valerio Arcary e Mauro Puerro, voltei ao hospital onde ele encontrava-se internado, sem poder entrar na UTI. Valerio representou-nos na ocasião. Nossa última conversa foi sobre projetos para o futuro. Ele manifestou seu desejo de, restabelecida a saúde, colaborar mais ativamente com o blog Convergência e voltar a ministrar cursos de formação para jovens militantes do PSTU. Conversamos por horas a fio e o tempo correu sem que eu me desse conta de que o estava esgotando. Ao nos despedirmos, ele reclamou que a revista Outubro, revista que ele ajudou a fundar e na qual atuou como secretário de redação por vários anos, não estava enviando os artigos pra ele avaliar.
Disse que, conscientes de seu estado de saúde, estávamos tentando o preservar desse tipo de trabalho. Ele retrucou dizendo: “mas você leciona sociologia do trabalho e ainda não aprendeu nada sobre a dialética do trabalho. Isso não é trabalho alienado. Isso é emancipação. Mande-me logo os artigos!”.
Isso diz muito sobre o amigo, o mestre e o exemplo, que acabo de perder.

Camarada Edmundo Fernandes DiasPresente!!!

Curto Circuito


Está sendo orquestrado na Comissão de Constituição e Justiça (CCJ) o maior golpe na república brasileira desde o primeiro de abril de 1964. E há uma enorme relação entre ambos (em tempo: não acho que passará em plenário)
Em votação simbólica, a CCJ aprovou um projeto de emenda constitucional que, na prática, acaba com duas prerrogativas do Supremo Tribunal Federal (STF). O controle constitucional e com a súmula vinculante, uma espécie de jurisprudência que obriga decisões de outras instâncias no mesmo sentido.
Segundo a PEC, o STF só poderia declarar a inconstitucionalidade de uma lei por uma maioria de 4/5 dos votos, uma quase unanimidade. Além, esta declaração ainda teria que ser aprovada pelo Congresso depois da decisão do Supremo.
Ou seja, se a PEC for aprovada teremos um Guardião da Constituição e um Guardião do Guardião da Constituição.
Em outras palavras. Curto-circuito. O legislativo se arvorará a julgar se as leis que ele criou são ou não legais. Curioso desenho. O congresso faz uma lei, o STF declara que é inconstitucional, o Congresso – que a fez – reitera sua constitucionalidade.
Neste caso de conflito, decidiria o povo. Em um primeiro momento, parece interessante. Mas o povo aparece sempre como último refúgio. É preciso ter muito cuidado com a defesa da democracia direta ou plebiscitária. Como já sabia Sócrates, pode ser converter em uma tirania da maioria, e isso significa por em riscos as minorias.
*****
De maneira estabanada, e politicamente orientada, alguns analistas atribuíram este ataque da CCJ à retaliação por conta do julgamento do “Mensalão”. É preciso muita imaginação e criatividade para enxergar em um Projeto de Emenda Constitucional que versa sobre a súmula vinculante e sobre o foro adequado para se declarar a constitucionalidade de uma lei algo que tenha qualquer relação com o “mensalão”.
Matérias distintas, prerrogativas idem.
Outros apontam que a irritação dos deputados seria por conta da aprovação, na Corte, do casamento igualitário.
Aqui temos um ponto. O proponente da PEC demonstrou claramente sua revolta com o STF fazer o “papel de legislador” quando aceitou a constitucionalidade do casamento igualitário e do aborto de anencéfalos.
Pululalam críticas ao “ativismo judiciário” ou à “judicialização da política”.
Esta ótica é completamente descabida de sentido. Só aqueles que querem crer na neutralidade política da lei podem acreditar nisso. A Constituição, Carta Magna, é antes de tudo um documento político!
Quem tem o poder de interpretá-la, quem “guarda a constituição”, é, logo, um ator político. Quem interpreta as normas, as cria também. E quem tem a prerrogativa de interpretação final, é, em última instância, o legislador final.
Mas isso revela o caráter político do jurídico, o que é inconveniente à ideologia do direito.
Assim, o Supremo Tribunal é um órgão político e, logo, também legiferante. E o é em qualquer lugar do mundo.
*****
O que, então, se passa na CCJ?
Para entender é necessário, primeiro, ver a sua composição e os votos. A proposta desta PEC veio do deputado Nazareno Fontelenes (PT-PI), o que motivou a interpretação politicamente enviesada já mencionada acima, por parte de uma grande revista nacional.
Acusou-se, claro, o PT. Seria um projeto do partido para dar um golpe institucional e calar o STF por conta do “Mensalão”. Parece que funciona para a classe média: culpe o PT por toda e qualquer coisa.
Mas esqueceram que o relator da PEC era João Campos (PSDB-GO), que deu parecer favorável.
Esqueceram também que foi uma votação simbólica, o que significa um certo consenso dentro Comissão de Constituição e Justiça. Ou seja, a PEC 33/2011 não representa um partido, o governo ou a oposição, mas o Congresso Nacional, ou uma parte dele.
Neste sentido, Fernando Limongi foi preciso. Percebeu que é uma briga de poderes, não de partidos.
Mas a intenção do Congresso não é nobre e nem visa reestabelecer o equilíbrio entre os poderes dado o “casuísmo” do Supremo Tribunal. O Congresso age para aumentar seu poder e, consequentemente, o custo de sua barganha.
Há dois vetores diferentes mas que, curiosamente, se complementam. O vetor vertical é a tendência ao “governismo” que é incentivado pelas regras do jogo. Dada a distribuição de recursos e uma centralização destes em verbas com alto grau de discricionariedade. Isso faz com que seja muito custoso pra um deputado se manter, de fato, não de direito, na oposição.
Assim, o Executivo tem – não sem muita negociação – uma base considerável, que lhe dá, em matérias programáticas, garante a estabilidade do governo e a aprovação das suas pautas.
Mas há um outro vetor, horizontal, que diz respeito apenas ao interno, ao congresso em si mesmo e não na relação com o executivo. Neste sentido o congresso é uma instituição que transita, sem nenhuma contradição, entre a unidade e a fragmentação.
A fragmentação é bastante perceptível quando o olhamos na transversalidade. Bancadas de interesses perpassam os partidos, unem políticos de partidos adversários, separam colegas. A bancada de um estado se une para defendê-lo, os deputados do agrobusiness ou religiosa agem, muitas vezes, contra os valores que, teoricamente, seus partidos defendem.
Por outro lado, a unidade é dada pela ideia de corporação, de defesa de interesses do grupo, da função. Assim, antes de tudo, um deputado é ... deputado! Não de um partido ou de outro, representante de um estado, uma região. Ser deputado os une, mais que qualquer outra forma de identidade.
O que a PEC 33 significa, nesta decomposição de vetores?
Que a Comissão de Constituição e Justiça, auto-interessada, está tentando agir para aumentar o poder do Congresso sobre os outros dois poderes. Por isso foi aprovado de maneira simbólica e uniu tanta gente de partidos e intenções diferentes. Os motivos, aqui, somam-se ao invés de se contraporem.
O Congresso quer ser a esfera legislativa e a que controla a lei e a guarda. Ou seja, o Poder dos Poderes, a primeira e última instância. Um "Poder Constituinte permante" (na expressão do amigo Raphael Neves), que faz as leis e as julga procedentes.
Há, em curso, uma certa autonomização da representação legislativa, uma mudança da sua característica. Um processo em germe que trará consequências profundas (mas que não dá pra dizer ainda quais), e a aprovação da PEC 33 pela CCJ, mais do que qualquer outra coisa, revela este movimento.

Fonte: Br.notícias

quinta-feira, 2 de maio de 2013

Dinheiro coletivo e fortuna individual

Por Lúcio Flávio Pinto
Cartas da Amazônia
02/05/2013

No auge da sua valorização, as empresas do grupo X, de Eike Batista, valiam 101 bilhões de reais. Hoje, valem R$ 14,7 bilhões. Que conglomerado empresarial no mundo resiste a uma perda de valor de quase 85% em três anos?
Nesse período, quase R$ 90 bilhões viraram pó, fumaça, cinza, pó, vento. Ainda assim, continua inflacionado artificialmente o valor real da corporação daquele que, no ápice desse crescimento, era o homem mais rico do Brasil e oitavo bilionário do mundo, com pretensões a ser o primeiro em mais dois anos.
É espantoso como esse “caso” não atrai o interesse em profundidade que merece, permanecendo na superficialidade do dito show-biz. É um retrato do Brasil dos nossos dias. Eike é o maior– mas não o único – dos aventureiros de mercado. Cheios de inteligência e argúcia, impetuosidade e falta de escrúpulos, voracidade sem qualquer freio ético ou moral, informações privilegiadas e elos secretos com quem pode produzi-las.
Por seus próprios meios, esses barões não teriam ido tão longe se, no início da sua caminhada, não tivessem participado, em posição vantajosa, do programa de desestatização. A venda de ativos do governo à distância de um efetivo controle da sociedade foi uma realização nociva do governo Fernando Henrique Cardoso.
FHC a herdou da administração Collor, que apenas abriu o caminho, com a desenvoltura que então poucos puderam perceber. Sob o tucanato, a venda do patrimônio público foi ampliada, multiplicada e levada ao extremo da irresponsabilidade, conforme admitido por um dos seus protagonistas.
O efeito multiplicador exponencial, porém, funcionaria a partir de 2003, com Lula e seus agentes aloprados (mas tão vivos, inteligentes e inescrupulosos quanto seus parceiros de negócios do outro lado do balcão estatal). Todas as amarras do controle externo foram liberadas graças aos programas de transferência de renda e de inclusão social.
Esses programas foram iniciados sob o império de FHC, mas mantidos em nível discreto pela idiossincrasia tucana pelo povo, cujo cheiro não recomendava a essas aves de bela plumagem maior aproximação.
Lula é povo e seus cônsules petistas dispunham (e ainda dispõem, já que permanecem com Dilma no poder) de ferramentas para seduzir, convencer e amortecer a grande clientela nacional. Um tanto de programas com um naco de recursos foi o bastante para engordar paquidermicamente a classe média made by PT, desde que seus integrantes se acomodem na faixa de rendimentos de até dois salários mínimos. Nada além de 700 dólares, o que, nos Estados Unidos e outros países de renda próxima, jamais poderia ser traduzido por classe média.
Para os ricos, as tetas cada vez mais gordas e úberes do Banco Nacional do Desenvolvimento e Social. Nunca, na sua história, parafraseando Lula, agora com plena propriedade, o banco fez tantos milionários e bilionários. Não é a toa que seu ativo supera o do Banco Mundial, algo simplesmente inimaginável pouco tempo atrás.
Como a receita própria do BNDES e suas fontes de recursos tradicionais não lhe permitem dar conta de tanta demanda, o tesouro nacional afrouxou os controles e sangrou as burras do erário para fomentar o incremento desejado.
A contabilidade foi devidamente maquilada para esconder as manobras com os números, embora, como seria de se esperar, não escaparam ao olhar clínico dos auditores (que provocaram a elevação do custo do dinheiro que o BNDES for buscar no mercado internacional).
Nem Juscelino Kubitscheck, em seus arroubos de meio século de desenvolvimento em cinco anos de mandato como presidente da república, nem Roberto Campos, o ideólogo do modelo anterior, de pronto-socorro estatal para famintos ESC (Empresários Sem-Capital), sequer sonharam com tanto nos seus maiores momentos de delírio.
Dos R$ 14,7 bilhões que subsistem como matéria sonante no capital das empresas de Eike Batista, R$ 10 bilhões são do BNDES, com a participação coadjuvante da Caixa com 10% desse valor. O quadro é alarmante. Num país sério, dotado de Banco Central para valer, teria resultado em liquidação extrajudicial ou, fora do âmbito jurisdicional específico, seria um caso de polícia, como reage o banco de fomento?
O BNDES, que parecia menos preocupado com o destino do dinheiro que jogou nas letras do bilionário virtual do que em continuar a pintar o cenário de cor de rosa das multinacionais brasileiras, não conseguiu mais manter as aparências.
O Estado de S. Paulo, na sua edição do dia 22 do mês passado, anunciou que o BNDES decidiu abandonar a política de criação das tais multinacionais brasileiras. O presidente do banco, Luciano Coutinho, admitiu, em entrevista exclusiva ao jornal, que o número de setores com potencial de desenvolver líderes globais é “limitado” e que essa agenda foi concluída. Insistiu em que essa política tinha “méritos” e chegou “até onde podia ir”, porque o número de setores em que o Brasil tem potencial para projetar empresas líderes é “limitado”.
Os segmentos com maior potencial eram a petroquímica, celulose, frigoríficos, siderurgia, suco de laranja e cimento. “Não enxergo outros com o mesmo potencial”, frisou.
O favorecimento a empresas dessas áreas (as “campeãs nacionais”, na classificação da imprensa) começou há seis anos, no governo Lula, quando Coutinho já ocupava o cargo de presidente do BNDES. Com empréstimos em condições generosas e compras de participação, o banco injetou quase R$ 18 bilhões nos frigoríficos JBS e Marfrig, na Lácteos Brasil, na Oi e na Fibria.
Ao fazer um levantamento, o jornal constatou que algumas dessas empresas estão em situação financeira delicada, como a Lácteos que pediu recuperação judicial, e o Marfrig. Elas serão reanimadas no pronto socorro estatal ou baixarão à sepultura em breve, se tiverem que passar a caminhar com as próprias pernas?
De olho no próprio bolso, o contribuinte brasileiro devia prestar mais atenção a essa novela. É muito mais apimentada do que as da televisão. Com um acréscimo próprio: o da interatividade negativa para o tesouro nacional.

Fonte: Br.notícias

quarta-feira, 1 de maio de 2013

A condenação capitalista


Louis Ferrante: "Os bancos são piores do que a máfia"

O antigo membro da máfia, Louis Ferrante, agora guru de gestão nos Estados Unidos e autor do livro intitulado ‘Aprenda com a Máfia’, garante, em entrevista à Rádio Renascença, que “os bancos são piores do que” as organizações criminosas às quais pertenceu.
“Vejo todos os dias muitas semelhanças entre o mundo dos negócios e os negócios de rua da máfia. Foi essa a inspiração do livro. A única diferença é que, infelizmente, muitas vezes a máfia faz as coisas melhor e de forma mais honrosa do que as pessoas na sociedade”. As declarações pertencem a Louis Ferrante, um ex-elemento da máfia que virou guru de gestão.

Em entrevista à Rádio Renascença, Ferrante vai ainda mais longe. : “Durante a crise económica, muitos bancos deixaram as pessoas sem nada e nem se importaram com isso. A máfia nunca faria isso. Eles sabem que não podem ganhar dinheiro com as pessoas se elas não tiverem nada”.

Aliás, o autor de ‘Aprenda com a Máfia’, livro que chega agora ao mercado português, assegura que “há muitas semelhanças com a banca, mas também há muitos aspectos em que a máfia é melhor”, até porque, os mafiosos “nunca retirariam ninguém de casa, iriam preferir ajudar o tipo a manter os pagamentos”.